– Nombre científico o latino: Taxus cuspidata
– Nombre común o vulgar: Tejo japonés
– Familia:
– Taxaceae (Taxáceas).
– Origen:
– El Tejo japonés, como su nombre indica, procedente de Japón, Corea y Manchuria, se distingue del tejo común por sus hojas en forma de hoz, provistas de un botón oscuro en el ápice.
– El Tejo (Taxus baccata) es mucho más conocido que esta especie hermana, el Tejo japonés, aunque en Japón y Corea, el Taxus cuspidata, es bastante popular. Sus hojas son más anchas y puntiagudas que las del Tejo común.
– Se trata de una planta bastante longeva y de lento crecimiento.
– Luz:
– Colocar a semisombra en primavera y en verano.
– Humedad:
– Pulverizar con agua de vez en cuando la copa.
– Riego:
– No regar excesivamente, pero tampoco hay que permitir que se seque el substrato.
– Abonado:
– Cada 20-30 días, en primavera y otoño.
– Conviene no abonar dentro de los tres meses posteriores al trasplante.
– Poda:
– Aclarar las raíces durante el trasplante, al mismo tiempo que se realiza la reducción selectiva de la copa.
– Proceder de forma gradual, reservando siempre un buen aparato radical.
– Hay que pinzar (cortar las puntas) los nuevos brotes cuando aún están demos y durante toda la época de desarrollo.
– Practicar podas posteriores en primavera u otoño.
– El posicionamiento de tronco y ramas por medio de sujeciones con alambres se llevará a cabo de otoño a primavera, con anterioridad a la abertura de las yemas.
– Trasplante:
– En primavera, en un substrato con mantillo al 60%, turba al 10% y 30% de arena gruesa o material equivalente, con una frecuencia de 3-5 años en función de la edad de la planta.





